En la presente tesis, a partir del análisis de un corpus conformado por ocho muestras de comunicaciones espontáneas, realizadas sin esfuerzo, por señantes expertos en el uso de la lengua de señas argentina (en adelante LSA), encontramos ciertas características particulares, tales como: uso de variaciones y préstamos lingüísticos, cronolectos, estructuras con alto grado de mimesis, continuidad (en oposición al deslinde de los signos) e información heterogénea cuya centralidad no se encuentra necesariamente en las manos. En los análisis realizados hallamos que la transcripción por medio del sistema de glosa obtura la consideración de estas características particulares y que conjuntamente el modelo estructuralista para la LSA (Massone y Machado, 1994) encuentra dificultades para explicarlas. Contraponemos a este modelo, y a este sistema de trascripción, el planteo de estructuras icónicas de Christian Cuxac (1996; 2000), para quien la iconicidad es fundamental en la estructuración de la lengua, y el sistema de transcripción multilineal usado por la escuela francesa (Sallandre, 2003 y Fussellier-Souza, 2004). Asimismo, sumamos el aporte de la Teoría Semiótica de Charles Peirce acerca del signo como entidad tripartita para explicar la importancia que tiene en las comunicaciones en LSA la visualidad para la construcción de significados.