La economía social, solidaria y popular (ESSyP) puede ser analizada desde varios puntos de vista, ya sea desde el aspecto económico como desde la perspectiva social y cultural. En este sentido, se puede pensar en vinculaciones entre esta variante de economía, los actores y los territorios donde la misma se desarrolla. También y como es el caso que presentamos en este trabajo detenernos en comprender la relación directa entre los canales cortos de comercialización, este tipo de economía y las prácticas socioproductivas de los/las productores/ as de la agricultura familiar. De esta manera, la economía social, solidaria y popular pone en juego un entramado de relaciones sociales y productivas que trascienden el mero análisis de utilidad económica. Por lo antes señalado, los circuitos cortos de comercialización se convierten en un instrumento fundamental para promover y desarrollar esta perspectiva económica, su auge se debe a una creciente demanda por parte de las/os consumidoras/es, que buscan productos locales, auténticos, saludables y de temporada. Los/as productores/ as, en tanto, apuntan a capturar un mayor valor de su producción, ahorrar en otros segmentos de la cadena (transporte, embalaje, etc.) y crear valor a partir de activos inmateriales (marcas, anclaje territorial, autenticidad, lazo social). Asimismo, los circuitos cortos ayudan a crear nuevos lazos sociales, fomentan la equidad en los intercambios comerciales, favorecen la participación y aplican una lógica pedagógica que contribuye a una mayor autonomía de los actores y, con ello, a una mayor sostenibilidad e integración social. En este contexto y partiendo del análisis de las prácticas socioproductivas y las dinámicas comerciales presentes en la agricultura familiar en la ciudad de Bahía Blanca, en el año 2011, surge como experiencia de comercialización la Feria del Lago (situada en el Parque de Mayo), donde se daba comienzo a la venta en forma directa de verduras y hortalizas y productos de elaboración artesanal, provenientes de productores hortícolas del Sauce Chico (localidad perteneciente al partido de Villarino, distante 15/20 km de la ciudad de Bahía Blanca) y de emprendedores y emprendedoras locales. Esta experiencia con los años se fue consolidando, expandiendo y diversificando en otras modalidades complementarias de venta como son las bolsas y bolsones de la Agricultura familiar y venta directa de pescado y carne de cerdo en distintos puntos de la ciudad.