Según estableció el informe MacBride (1980), la comunicación posee infinitas posibilidades para influir en el comportamiento de las personas y resulta una herramienta fundamental para la democratización de las sociedades, así como también, la incorporación de las audiencias de los medios de comunicación en las decisiones que así los concierne en materia de medios de comunicación. Es decir, esto puede influir de acuerdo a la gestión y las prácticas que realizan los medios audiovisuales para favorecer “un acceso más amplio y abran el proceso de comunicación a un libre intercambio de ideas, información y experiencia entre iguales, sin dominación o discriminación” (MacBride y otros, 1980: 234).
La construcción colectiva del primer “Código de Ética” (2021) realizado en la Televisión Pública Argentina (TVP), resulta uno de los pilares fundamentales para el fortalecimiento de la democratización de las comunicaciones dentro del sistema de medios audiovisuales y digitales en la región. Comprende así, la definición de los principios éticos que desde los medios se deben considerar, respetar y promover a modo de reconocer el derecho humano a la comunicación y generar buenas prácticas audiovisuales desde una perspectiva de género, diversa, plural e intercultural a favor de la promoción, protección y defensa de los derechos humanos.
Finalmente, en concordancia con los estándares internacionales se considera primordial el derecho humano a la comunicación, donde la promoción de la ética en la práctica comunicacional proporciona el marco de protección de las audiencias y del sistema de medios de comunicación en la Argentina.