Busque entre los 190687 recursos disponibles en el repositorio
El objetivo de la presente tesis es abordar y conocer las diversas prácticas comensales, específicamente aquellas relacionadas al procesamiento, preparación y consumo de los animales y su significado social en el mundo inkaico. Enmarcada en una problemática arqueológica, los restos arqueofaunísticos constituyen una vía posible para conocer los ingredientes y prácticas culinarias que integraron la gastronomía gestionada por el Tawantinsuyu. Si partimos de una heurística situada, se torna posible entonces, explorar los esquemas lógicos y perceptivos andinos en un pasado y lugar determinado, como los que tuvieron lugar durante el inkario en el sitio El Shincal de Quimivil. En los Andes, comer comida en comensalidad constituye una de las formas esenciales de construir y renovar relaciones sociales. La comida propone una instancia de sociabilidad, donde se (re)activan vínculos materiales e inmateriales que reafirman pertenencias o distinciones, afectos y lealtades, establecen estatus, roles y géneros según las formas en que se prepara, presenta y consume. Como hecho social total, el fenómeno culinario articula dimensiones económicas, políticas y cosmológicas, donde el dar, recibir y devolver comida cumple una función que trasciende ampliamente la nutrición, implicando un acto de reciprocidad, donde se tejen relaciones entre distintos cuerpos, tanto humanos como no humanos, generando compromisos y obligaciones entre quienes comen y quienes proveen. En consecuencia, cómo, qué, dónde y con quién comemos son formas de inscribirnos en el mundo, de estar en él, de vincularse con los otros y con las cosas que lo constituyen. La Zooarqueología se configura como la línea de investigación central para indagar e inferir las formas en que los animales se relacionaron con los humanos (y también, no humanos) en los distintos eventos comensales desplegados en el sitio. Como unidad analítica, la comensalidad ritual permite “seguir la comida”, distinguiendo las prácticas culinarias desplegadas en contextos ceremoniales y festivos de aquellas propias de la cotidianeidad, en función de los espacios arquitectónicos involucrados, los materiales zooarqueológicos (y arqueológicos) recuperados y las personas implicadas en las relaciones. El sitio El Shincal de Quimivil constituye un escenario privilegiado para abordar estas cuestiones. Considerado una capital provincial o wamani dentro de la organización inkaica, se ha interpretado como un centro político, ritual y administrativo de gran relevancia en el Qollasuyu. No obstante, a pesar de su importancia y extensa trayectoria de investigaciones, los estudios zooarqueológicos en el sitio son, hasta el momento, escasos y asistemáticos. En esta investigación se realiza un análisis zooarqueológico intrasitio, incorporando la dimensión tafonómica como parte del abordaje metodológico, de seis conjuntos arqueofaunísticos procedentes de diferentes estructuras: ushnu, Recinto 23, Recinto 76, Recinto 62, Recinto 69 y Complejo 19. A fin de lograr los objetivos propuestos, la metodología contempló una base de más de 25 variables taxonómicas, anatómicas y tafonómicas a partir de las cuales se efectuó el análisis particular de cada conjunto y su comparación estandarizada. De esta manera, fue posible reconstruir la historia tafonómica y estimar el grado de incidencia de los diferentes procesos en la formación de los conjuntos, su estado de preservación y el rol de los humanos en relación a los distintos animales asociados, su procesamiento e incorporación en las preparaciones culinarias. Los resultados obtenidos manifiestan que una interesante diversidad faunística habría integrado los conjuntos estudiados, donde gran parte de los animales identificados en los distintos espacios habrían sido parte de los ingredientes utilizados en las comidas compartidas entre personas humanas, y también, con personas no humanas. Los camélidos, domésticos y silvestres, fueron centrales en el menú culinario humano, siendo acompañados por otros mamíferos silvestres como armadillos, roedores y zorrino, como también aves de pequeño y gran porte. Por su parte, anuros, cérvidos, cánidos y distintos caracoles foráneos estuvieron involucrados en prácticas comensales propiciatorias, forjando, a partir de su ofrenda, la construcción de relaciones entre personas humanas y no humanas. A partir de estas diferencias en los animales y, en términos de personas involucradas en las relaciones comensales (humanas y no humanas), el análisis permitió, además, distinguir entre aquellos espacios donde se habría desplegado una comensalidad de tipo ritual, como en el caso del ushnu, Recinto 62 y Complejo 19- y otros, donde el tipo de comensalidad fue cotidiana como en el Recinto 23, 76 y 69. Esta tesis constituye un aporte significativo al conocimiento y comprensión de la dinámica de El Shincal de Quimivil, al incorporar los resultados sistemáticos de una línea de investigación poco explorada en el sitio -la zooarqueológica- a las interpretaciones generales, visibilizando el papel de los animales en la construcción de vínculos entre humanos y no humanos a través de su participación en comidas y ofrendas que formaron parte de las estrategias políticas y simbólicas que sostuvieron la vida social inkaica. Asimismo, amplía, a nivel regional, el conocimiento sobre las prácticas comensales desarrolladas en sitios estatales alejados del núcleo cusqueño durante el Tawantinsuyu.
Excepto donde se diga explícitamente, este item se publica bajo la siguiente licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International (CC BY-NC-ND 4.0)