Nos propusimos con este libro no solo presentar la cerámica como una disciplina artística. Quisimos hablar de lo que no se ve. Desentrañar algunos de sus secretos, sus saberes ancestrales y su capacidad para sacudir la percepción dentro del arte actual. La cerámica le da cuerpo a un diálogo entre historia y memoria. Su capacidad para trascender las barreras del tiempo, de la cultura y de la técnica la postulan como elemento sensible de alcance global, que pone en acción otros modos de acceder al conocimiento. Resaltamos en esta publicación el valor de la memoria en la construcción de la identidad. Retomamos los conceptos de Leonor Arfuch. En Memoria y autobiografía. Exploraciones en los límites (2022) desmonta la idea de que la autobiografía es un simple relato de la vida propia. Para Arfuch, es mucho más que eso. Es un acto de creación, un proceso de selección, construcción y reconstrucción donde la memoria juega un papel fundamental. Sostiene que nuestra memoria no es un depósito de información, al que se puede acceder de manera objetiva. Más bien, es una construcción activa que se modela por las experiencias, las emociones, las relaciones y el contexto social. Por lo tanto, la autobiografía no es un reflejo fidedigno de la realidad, sino una interpretación subjetiva de la propia vida. Entendemos a la memoria como un tejido complejo que se ve influenciado por las normas sociales, las instituciones y las narrativas dominantes. En este sentido, las experiencias personales volcadas en cada capítulo por las autoras se convierten en un motor de conocimiento y transformación en el arte cerámico.