El proyecto Huellas Patrimoniales surge como continuidad de Dejando Huellas (2012), con el propósito de articular extensión, docencia e investigación para promover inclusión social mediante el uso de tecnologías digitales. Se trabaja con niños/as y jóvenes en situación de vulnerabilidad social, acercando el patrimonio cultural y natural a través de experiencias presenciales y virtuales, con un enfoque interdisciplinario y pedagógico que tiene como propósito contribuir a la formación integral de estudiantes y graduados mediante prácticas preprofesionales con impacto social; favorecer la inclusión educativa a través del patrimonio y la tecnología digital acercando el patrimonio argentino a poblaciones con vulnerabilidad social a través de contenidos audiovisuales y videojuegos educativos de realidad virtual (RV) con gafas de bajo costo, así como generar experiencias que permitan habitar la integralidad en territorio y en el aula. La propuesta prioriza el trabajo interdisciplinario en mesas de co-diseño pedagógico y con tecnología digital orientado a la producción de contenidos (filmación, programación, diseño gráfico y narrativo). En ese marco se han realizado talleres en instituciones sociales y educativas y se ha trabajado en el diseño, desarrollo y uso de los videojuegos de RV HuVi (Parque Nacional Iguazú, Ischigualasto, Talampaya, Casa Curutchet, Tango) fomentando la evaluación participativa en campo con niños/as y jóvenes.
A la fecha, ha impactado en más de 800 destinatarios directos (niños/as y jóvenes en situación de vulnerabilidad) promoviendo la participación de estudiantes de grado y posgrado de diferentes unidades académicas. Además se han desarrollado aplicaciones móviles de realidad virtual descargables en Google Play y PC, incorporando estas experiencias al aula universitaria como recurso didáctico y fortaleciendo los vínculos con diferentes instituciones. Como síntesis es posible afirmar que la pedagogía de la integralidad se concreta en un entramado entre extensión, investigación y docencia donde las prácticas preprofesionales en territorio han permitido formar estudiantes comprometidos socialmente, consolidando un modelo replicable de formación integral con impacto social en el que la tecnología digital aplicada a la educación patrimonial se constituye como un puente de inclusión y acceso cultural.