El trabajo presenta un instrumento analítico para abordar contextos educativos desde una perspectiva interseccional y situada, en el marco de la práctica docente universitaria en comunicación. A partir de la concepción de los discursos como constructores de realidad social, se analizan los procesos de subjetivación y las formas de violencia simbólica que reproducen desigualdades.
Se proponen diversos criterios —como visibilidad/invisibilidad, credibilidad, moralización, heteropatriarcado, racismo, clasismo, capacitismo, colonialismo y meritocracia— que permiten identificar y problematizar las estrategias discursivas que operan en los contextos educativos.
El instrumento se plantea como una herramienta abierta, orientada a ampliar la mirada crítica, desnaturalizar sentidos hegemónicos y aportar a prácticas educativas comprometidas con la promoción de derechos.