Más allá de la persistencia del sentido común que, especialmente en los medios de comunicación y en la dirigencia liberal, le otorga al vocablo populismo una connotación peyorativa, hace tiempo que las ciencias sociales latinoamericanas han ido incorporándolo como un concepto político de utilidad para la descripción y el análisis de realidades políticas de nuestra región en el marco temporal del siglo pasado y del actual. Coincidimos con María Esperanza Casullo (2014) en qué más allá de matices y especificidades, el populismo, al menos en su variante latinoamericana, es un fenómeno indisociable de la democracia y es desde ese principio que se encara la escritura de este resumen.