Desde la Dirección de Prácticas Integrales se apuesta a la transformación de las prácticas académicas de tal modo que se inscriba la formación de las/os estudiantes en un tipo de aprendizaje significativo que conjugue los contenidos teóricos legitimados por las disciplinas que conforman el plan de estudio de las distintas carreras, pero jerarquizados a partir de la experiencia en territorio (entendido este desde muy diversas concepciones) y fundamentalmente con las/os actores que lo transitan y los sectores a los que pertenecen. Para ello se propone como escenario de la práctica académica, el humedal de la UNLP (sito en el predio de la Secretaría de Políticas Sociales) y el contexto que lo circunda. El humedal se encuentra en un espacio geográfico caracterizado por terrenos bajos e inundables con presencia de flora nativa y naturalizada y fauna de diversos grupos de invertebrados y vertebrados. Un área natural modificada por la presencia humana rodeada por distintos barrios de la ciudad, algunos de ellos emergentes y con singularidades socioculturales que están atravesados por muy diversas problemáticas. Este ambiente constituye un espacio propicio para el trabajo interdisciplinar y el aprendizaje, en el que pueden desarrollarse diversas prácticas académicas con el propósito de que las/os estudiantes puedan resignificar los saberes disciplinares en un contexto áulico diferente permitiendo vincularse a una experiencia territorial concreta en el marco de la pedagogía de la integralidad.