El acontecer de una catástrofe en el seno de una comunidad atraviesa de modo disruptivo distintos aspectos fundamentales del sujeto y de sus grupos de pertenencia y referencia, afectando múltiples dimensiones: económicas, sociales, vinculares, colapsando generalmente la capacidad de respuesta de las instituciones y la comunidad. La forma en que se piensan estos planos determina las prácticas posibles de ser puestas en juego. En este sentido es necesario señalar algunas referencias conceptuales para el abordaje de las catástrofes socio-naturales.