Las tormentas severas son fenómenos meteorológicos de alto impacto, cuya frecuencia e intensidad han aumentado notablemente en las últimas décadas, en estrecha relación con el calentamiento global. Este proceso ha alterado los patrones climáticos, configurando nuevos escenarios de peligrosidad, especialmente en regiones costeras (García, 2011). Ciudades costeras como Mar del Plata presentan alta exposición a procesos de ciclogénesis que provocan eventos extremos de viento, oleaje y daños en infraestructura (Isla et al., 2022; Possia et al., 2003). A los impactos físicos se suman dimensiones sociales e institucionales que inciden en la capacidad de respuesta. La vulnerabilidad social condiciona los procesos de anticipación y recuperación, afectando con mayor severidad a los sectores más desfavorecidos. Este estudio busca caracterizar las peligrosidades climáticas y evaluar la vulnerabilidad social, problematizando los criterios de riesgo en contextos urbanos costeros.