La región del SESA está experimentando un aumento en la frecuencia e intensidad de eventos extremos de precipitación, los cuales generan impactos significativos en áreas urbanas, infraestructura y caudales hídricos. Las curvas de Intensidad-Duración-Frecuencia (IDF) son herramientas fundamentales para el análisis, diseño y control hidrológico frente a estos eventos. Sin embargo, en la actualidad existe una marcada escasez de curvas IDF, principalmente debido a la disminución del número de estaciones con registros pluviográficos (Pritchard et al., 2023; Poschlod et. al., 2021). Si bien los datos diarios pueden ser utilizados para construir curvas IDF, requieren previamente una desagregación temporal basada en información subdiaria. Este proceso suele estar limitado por la falta de datos adecuados, pero los avances en productos de precipitación sintética permiten abordar esta limitación. En particular, el uso de coeficientes de desagregación temporal (Huff, 1990) calculados a partir de productos satelitales como IMERG Final Run (Huffman et al., 2019), que ofrecen alta resolución temporal y espacial (Li et al., 2015), permite generar curvas IDF a partir de datos diarios y para cada punto de grilla. No obstante, como paso preliminar, es fundamental validar estas curvas utilizando estaciones con registros de precipitación subdiaria disponibles en la región.