La evidencia científica del calentamiento del sistema climático es inequívoca, y una de sus principales consecuencias es el aumento en la frecuencia e intensidad de los eventos de precipitación, que al conjugarse con población expuesta y vulnerable a dicha amenaza incrementa la posibilidad de un impacto por inundaciones (IPCC 2022). En la Cuenca Matanza-Riachuelo, el agua escurre hacia diversos arroyos que confluyen en el Río Matanza-Riachuelo, el cual tiene una extensión de 64 km y desemboca en el Río de la Plata (ACUMAR, 2022). En esta cuenca habitan más de 4 millones de personas, muchas de las cuales residen en zonas inundables, alrededor de los arroyos, y son especialmente vulnerables a eventos de inundación, debido a la falta de infraestructura adecuada para afrontar sus impactos. Este trabajo se centró en el barrio El Corchito que se encuentra a orillas del Arroyo del Rey en su desembocadura del río Matanza. En esta zona, las inundaciones se producen tanto por precipitaciones como por el desborde de cauces fluviales y sudestadas. Para atenuar el impacto de las inundaciones en el año 2015 se realizó una obra estructural sobre el arroyo el Rey que consistió en la canalización del 90% de la traza del arroyo dentro del partido y la instalación de una estación de bombeo en la desembocadura. Dicha estación funciona mediante compuertas que separan al arroyo del río Matanza, y cuatro bombas que transportan agua del arroyo hacia el río (Figura 1). Cuando sube el nivel del arroyo, se activan las bombas para aumentar el flujo hacia el río. En cambio, cuando se eleva el nivel del río, se cierran las compuertas para evitar el ingreso de agua desde el río al arroyo, lo cual incrementa el riesgo de inundación.