Los equinodermos (Phylum Echinodermata) agrupan a los animales comúnmente conocidos como estrellas de mar, lirios de mar y erizos de mar, entre otros. Se conocen alrededor de 20.000 especies de equinodermos, de las cuales 7.000 son vivientes. Los primeros equinodermos surgieron a principios del Cámbrico, siendo uno de los grupos animales mejor representados en el registro fósil. Las especies de equinodermos son exclusivamente marinas, habitan en todos los mares del mundo y a todas las profundidades. Normalmente son habitantes de los fondos marinos (formas bentónicas), pero existen algunas especies nadadoras (formas pelágicas) y algunas sésiles (ej. lirios de mar). Los equinodermos son triblásticos, enterocelomados y deuterostomados, con ausencia secundaria de faringotremia. El celoma forma la cavidad perivisceral y un sistema vascular acuífero o también llamado ambulacral, exclusivo de los equinodermos. El líquido celómico presenta amebocitos. La simetría es bilateral en el estado larval y radial pentámera en los adultos, aunque en algunos casos la pierden, volviendo a aparecer la bilateralidad debido a adaptaciones especiales (ej. equinoideos irregulares y holoturoideos). Como consecuencia de la simetría radial, no presentan una cabeza diferenciada. La forma del animal puede ser redondeada, cilíndrica o de estrella, con una cara oral (donde se abre la boca) y una cara aboral (donde generalmente se abre el ano). Los equinodermos presentan un endoesqueleto de origen mesodérmico formado por osículos calcáreos que pueden estar fuertemente unidos entre sí formando un caparazón rígido (ej. en equinoideos) o ser pequeños y estar dispersos en la dermis, como en los pepinos de mar. En la dermis tienen espinas, lo que le da el nombre al Phylum (del griego: ekhino, púa y derma, piel). Pueden presentar además de las espinas (fijas o móviles), tubérculos y gránulos. En asteroideos y equinoideos se pueden observar también pedicelarios, que son estructuras con forma de pinzas que cumplen las funciones de eliminar a otros animales que pudieran fijarse sobre ellos, los defienden de los depredadores y pueden participar también en la captura de presas.