El estudio del viento en regiones áridas posee especial interés debido a los múltiples efectos que éste puede ejercer sobre el ambiente y las actividades humanas. Entre ellos se destacan su relación con eventos de sequía, su capacidad de generar disturbios ecológicos, afectar la producción agrícola, propagar incendios y provocar erosión eólica. Además, el viento es un importante agente de transporte de material particulado en suspensión, como el polvo atmosférico (Terradellas y otros, 2013). Este último fenómeno es relevante en procesos ambientales, climáticos y ecológicos de escala local hasta regional. En la Puna argentina, el polvo atmosférico es un componente central del sistema climático y ecológico, íntimamente relacionado con vientos intensos y la formación de torbellinos. Las condiciones de esta ecorregión favorecen la deflación, abrasión y transporte, especialmente durante la estación seca (abril-octubre) (Gaiero y otros, 2013). En este contexto, comprender el comportamiento estacional del viento es fundamental, al condicionar la frecuencia, intensidad y dirección del transporte del polvo. Al respecto, existen pocos estudios enfocados en la relación viento-polvo atmosférico en la región. Esto se debe, en parte, a la complejidad de la variable y la escasez de estaciones meteorológicas con registros continuos, confiables y de alta resolución temporal que permitan abordar su estudio en detalle. El objetivo de este trabajo es caracterizar la estacionalidad del viento y los fenómenos de polvo atmosférico asociados, en La Quiaca (Jujuy, Argentina) durante el periodo 2015-2020.