Los tornados en Chile son un fenómeno meteorológico poco frecuente, aunque no inexistente. Debido a su baja recurrencia, gran parte de la población chilena no los considera dentro de las amenazas meteorológicas que afectan al país. Sin embargo, en los días 30 y 31 de mayo de 2019, se produjo un enjambre de tornados que afectó la zona centro-sur de Chile, entre 35°S y 37°S aproximadamente. En particular, dos destructivos tornados impactaron las ciudades de Los Ángeles y Concepción, marcando un hito en la literatura científica dedicada a Chile y propiciando nuevas investigaciones sobre este fenómeno, por una parte con foco en los eventos de 2019 (Barrett et al., 2020; Marín et al., 2021; Vicencio et al., 2021) y, por otra, en el estudio de aspectos climatológicos de tornados en Chile (Marín et al., 2024; Caballero-Morán y Rondanelli, 2025). Además, gracias a los esfuerzos de Bastías-Curivil et al. (2024) se tiene una base de datos de tornados y trombas marinas que cuenta con más de 80 registros desde 1554 a 2023 en su versión más reciente, los cuales fueron obtenidos a partir de revisiones de textos históricos, prensa y redes sociales.