En español
En el análisis paisajístico y territorial de una región histórica, partimos de la distribución de yacimientos arqueológicos reconocidos y una serie de preceptos que nos dan las fuentes directas, indirectas y la historiografía. Sin embargo, es difícil correlacionar la información ambiental y geográfica, que podría por otro lado ser clave para planear hipótesis respecto a los usos de la tierra y los aprovechamientos agropecuarios. En este artículo proponemos un método escalonado para poder establecer áreas de usos agropecuarios, diferenciándolos cualitativamente entre zonas de cereal, arboricultura, ganadería, silvicultura y aprovechamientos de ribera. Este método permite relacionar información arqueológica con la geográfica, mostrando formas de interpretar los vacíos de poblamiento, fruto de un desigual reparto de la densidad poblacional o falta de investigación. Para ello se aplica al territorio del Alto Alentejo, una región que cuenta con buenas características en época romana, dada su falta de poblamiento actual, descentralidad y relevancia histórica.
En inglés
In the landscape and territorial analysis of a historical region, we utilize recognized archaeological sites and various sources to establish land use patterns. However, integrating environmental and geographical data poses challenges. In this article, we propose a method to delineate agricultural areas, distinguishing between cereal cultivation, arboriculture, livestock farming, forestry, and riparian uses. This approach facilitates the correlation of archaeological and geographical information, shedding light on settlement gaps caused by uneven population distribution or limited research. We apply this method to Alto Alentejo, a region with favorable Roman-era characteristics, but presently exhibiting sparse population, decentralization, and historical significance.