El problema de la existencia o no de verdaderos pigmeos americanos no es más que otro capítulo, y no nos atreveríamos a decir el último, de la historia general de los mismos. Si se examinan, aunque sea ligeramente, las cuestiones que se expusieron a propósito de los πυγχίος; especialmenteen los textos de Herodoto y Aristóteles -para no mencionar las fuentes poéticas griegas y latinas y en relación con los 'miticos' enanos (πυγμή) que habitaban el borde del rio, se notará que planteamientos semejantes se hicieron y se hacen respecto a sus supuestos congéneres americanos. Si se coloca el tema de este capítulo dentro de la problemática general pigmea -algo así reclama Rivet, aunque sin esta amplitud- muchas cuestiones pierden su carácter de absurdas porque para todo el mundo quedan pendientes cuestiones históricas, antropológicas y etnológicas referidas a los pigmeos. Semi extinguidas las referencias acerca de una radiología teratológica, ésta se actualiza con las noticias aportadas por los grandes viajes de descubrimiento en América y África, que traen las substancias para plasmar nuevas fantasías o remozar bizarras tradiciones.