Una vez que se han reunido y ordenado los datos en una tabla de frecuencias la cual, como se mencionó en el capítulo anterior, facilita la lectura de los datos recolectados, se puede profundizar aún más el análisis estadístico. Para poder comparar distintas tablas de frecuencias es importante conocer las propiedades fundamentales que las caracterizan. Al reducir el conjunto de observaciones a un pequeño grupo de características básicas, no sólo se facilita la comparación de las distribuciones, sino que da lugar a interpretaciones que sirven para la comprensión de los fenómenos a los que se ha aplicado la estadística.
Como ya sabemos, dentro de las tablas de frecuencias se pueden observar los distintos valores o categorías que definen a una variable. Se puede caracterizar una distribución de una variable según sea el criterio que se utiliza para agrupar los valores o categorías de las mismas. Esto da lugar a la existencia de distintos tipos de medidas:
- Medidas de tendencia central: caracterizan la distribución usando un valor que tiende a ubicarse en el centro de datos.
- Medidas de posición no central / medidas de orden: caracterizan la distribución utilizando valores que la dividen en un determinado número de partes iguales.
- Medidas de variabilidad: caracterizan la distribución según el nivel de heterogeneidad o dispersión de los datos.
En este capítulo nos abocaremos al desarrollo de las medidas de tendencia central y las medidas de posición no central siendo las medidas de variabilidad objeto del siguiente capítulo.