A mediados de este mes (Enero, 1926) he tenido el placer de recibir la visita de mi amigo el doctor Alfredo O. Raffaelli, el cual vino para obsequiarme con un pequeño pero muy interesante herbario preparado por él mismo durante una de sus jiras profesionales llevada a cabo recién por la parte austral del Territorio del Río Negro hasta con sus límites con el Chubut, visitando los establecimientos rurales de Talagapa, de Barrilniyeo y de Carrilaufquen. Como entre el material traído reconociera tipos de verdadero interés, ya sea representando especies nuevas para la Ciencia, ya sea nuevas para el suelo argentino y por fin otros que venían a aumentar nuestros conocimientos morfológicos o geográficos relativos a nuestra Flora, me he apurado en confeccionar con dichos materiales este modesto Ramillete, que ofrezco a los amantes de los Vegetales; así los intelectuales que por alguna causa tengan que recorrer los territorios lejanos se convencerán como sin mayores esfuerzos pueden hacer obra útil y concurrir poderosamente al conocimiento del suelo de la Patria. Me hago, pues, un deber de felicitar públicamente al doctor Alfredo Raffaelli y presentarlo de ejemplo a sus compatriotas.