En 1917 en el opúsculo titulado Espigando en el Herbario (Anales de la Sociedad Científica Argentina, tm. LXXXII, pág. 117 y sig.) publiqué el nuevo género de Leguminácea «Chiovendea», fundado sobre una planta argentina aún indescripta que denominé Chiovendea hypoleuca Speg., mencionando sus afinidades con los géneros Cracca y Tephrosia.
En 1921 en otro folleto Plantas nuevas o interesantes (An. d. l. Soc. Cien. Arg., tm. XCII, pág. 77 y sig.), bajo el número 18 volvía a ocuparme de la misma planta en causa de ciertas objeciones referentes a la mayor o menor validez del nuevo género, que se pretendía sinonimizar con Poissonia Baill. En ese folleto en dos columnas paralelas se comparaban las diferentes características de ambos géneros, buscando que resaltaran las más importantes.