El 26 de Diciembre ppdo. recibí del bien conocido doctor Silvio Dessy, Director del Instituto Biológico Argentino, una carta conteniendo unos trocitos semidesecados de un macromicete para su determinación si fuera posible; los trozos afortunadamente se componían de una fracción de la superficie, del sombrero, de un fragmento del estípite con pedacito de anillo y de algunas laminillas maduras; sometidos esos restos a un prolijo examen macro y microscópico resultaron pertenecientes a una agaricínea, la Armiliaria Ameghinoi Speg. (Fungi argentini novi vel critici n. 23, Nov. 1898), especie bastante frecuente en los campos más fértiles algo húmedos y bajos de la Provincia de Buenos Aires; existe también en el Uruguay y en el Brasil, donde fué descripta una segunda vez y figurada, por el Rev. doctor Rick, con el nombre de Armillaria Bresadolae Rick (Broteria, vi. VI, pág. 71 y lám. IV, n° 2, Julio 1907); la toxicidad de esta especie está consignada en su primera descripción y el nombre específico recuerda a su descubridor que fué también la primera víctima de la misma.