En los últimos días de Septiembre un amigo muy apreciado, me obsequió con una piña fósil silicificada, casi idéntica a las que publiqué en mi opúsculo titulado Coniferales fósiles patagónicas, y que llevaba el rótulo siguiente: Fruto de conifero encontrado en 1922 por el Agrónomo regional de La Rioja, en la quebrada de Velazco (camino de La Rioja a Sanagasta), mientras escavaba, en un cementerio indio en busca de cráneos diaguitas. N. L.