Los laboratorios de bacteriología constituyen un ambiente de trabajo donde pueden presentarse riesgos de diversos orígenes. Las normas de seguridad biológica pretenden reducir a un nivel aceptable el riesgo inherente a la manipulación del material peligroso, siendo muy rigurosas para los agentes más peligrosos y menos exigentes para los que causan problemas de menor entidad.
En un mundo donde los avances científicos y tecnológicos amplían constantemente las posibilidades, garantizar la seguridad en el manejo de agentes y materiales potencialmente peligrosos es fundamental. Este compromiso con la protección de las personas, el entorno y los materiales dio lugar al desarrollo de medidas específicas y rigurosas que conforman el concepto de bioseguridad.
La bioseguridad es el conjunto de medidas preventivas, probadamente eficaces y reconocidas internacionalmente, orientadas a proteger la salud y la seguridad del personal y su entorno. Estas incluyen normas para mitigar los riesgos producidos por agentes biológicos (como microorganismos patógenos), físicos, químicos y mecánicos, así como acciones de seguridad requeridas para evitar los riesgos derivados del manejo de organismos modificados genéticamente y sus derivados.