Esta ponencia aborda las transformaciones territoriales del Riachuelo en la zona de la Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), desde el período fundacional hasta la actualidad. Se analizará cómo los procesos de canalización, relleno, transformaron esos espacios que luego se industrializaron y posteriormente fueron abandonados, lo que afectó no solo la estructura del barrio, sino también su identidad territorial, social y cultural. A partir de fuentes cartográficas, archivos históricos y relatos vecinales, se propone una lectura crítica de las transformaciones espaciales como manifestación de disputas de poder, modelos de ciudad y procesos de invisibilización.
La Vuelta de Rocha, ubicada en el extremo sudeste del barrio de La Boca en la Ciudad autónoma de Buenos Aires, constituye un punto geográfico clave para comprender el origen y el desarrollo urbano y simbólico de esta zona ribereña. Su nombre proviene de Don Antonio Rocha, un comerciante portugués que a comienzos del siglo XIX poseía tierras en ese recodo del Riachuelo, donde el río realiza una curva cerrada antes de desembocar en el Río de la Plata.
Desde tiempos coloniales, la Vuelta de Rocha funcionó como un espacio estratégico de intercambio comercial y fluvial. A fines del siglo XVIII y principios del XIX, el Riachuelo era una vía navegable fundamental para el transporte de mercancías, especialmente cueros y carne salada, que salían de los saladeros instalados en la zona sur. El puerto natural que se formaba en la Vuelta facilitaba la carga y descarga de barcos, convirtiendo el sitio en un nodo vital del circuito económico de la ciudad.
A partir de mediados del siglo XIX, la zona experimentó una intensa transformación urbana impulsada por la llegada masiva de inmigrantes, en su mayoría genoveses, quienes se asentaron en torno al puerto. Así, la Vuelta de Rocha comenzó a 216 consolidarse como el corazón simbólico del barrio de La Boca, articulando funciones portuarias, habitacionales y culturales.
A lo largo del siglo XX, sin embargo, el área fue perdiendo protagonismo en el sistema portuario de la ciudad, en parte por el proceso de modernización del Puerto Nuevo y la creciente contaminación del Riachuelo. Pese a ello, la Vuelta de Rocha persistió como ícono identitario: fue representada en múltiples obras de Benito Quinquela Martín, quien ayudó a resignificarla como emblema del trabajo, el arte y la memoria colectiva del barrio.
Nuestro objetivo general es analizar las transformaciones del Riachuelo en la Vuelta de Rocha a lo largo del tiempo y sus efectos en la configuración territorial y simbólica del barrio de La Boca. Trataremos de identificar los principales cambios físicos del Riachuelo en la Vuelta de Rocha desde el siglo XIX hasta la actualidad. Reconstruir las intervenciones urbanas y políticas que modificaron el curso del río y su entorno y examinar cómo estos cambios impactaron en la vida cotidiana, la identidad barrial y la cartografía social del barrio.