Este primer capítulo propone un ejercicio reflexivo acerca de la potencialidad del curso La Educación Sexual Integral como derecho: Herramientas para la intervención educativa, y que reconoce las particularidades del contexto en el que surgió y las demandas con las que se propuso dialogar, en el marco específico de una institución universitaria formadora de docentes. Partimos de reconocer que toda educación es política, por lo que nos vemos obligades a pensar la propuesta pedagógica que estuvo bajo nuestra coordinación en su contexto, explicitando las tensiones de este que permiten explicar las búsquedas formativas del curso en cuestión. Desde este posicionamiento es que nos proponemos revisitar el escenario político y social que dio origen al curso, buscando pensar cómo las particularidades del contexto conmovieron a la institución que habitamos, las demandas que allí circularon y las propuestas que fueron naciendo al calor de la organización de los diversos actores que construimos la universidad pública.