La presente investigación analiza cómo las experiencias escolares y el vínculo pedagógico influyen en la construcción del aprendizaje teórico–práctico de los estudiantes de la carrera de Radiología de la Universidad Central del Ecuador, en Quito, durante el año 2025. El estudio parte del reconocimiento de la persistente brecha entre los contenidos teóricos impartidos en el aula y las demandas reales de las prácticas clínicas en entornos hospitalarios, problemática que impacta la calidad de la formación profesional en salud.
Desde un enfoque cualitativo, con diseño de estudio de caso interpretativo, se aplicaron encuestas a 97 estudiantes y entrevistas en profundidad a 10 de ellos, todos pertenecientes al noveno semestre. El análisis temático permitió identificar categorías emergentes relacionadas con la articulación teoría–práctica, el acompañamiento docente y las trayectorias escolares previas.
Los resultados evidencian que los estudiantes enfrentan obstáculos vinculados a la fragmentación curricular, la desarticulación entre docentes teóricos y tutores clínicos, y las diferencias tecnológicas entre los equipos del aula y los hospitales. Asimismo, se constató que el vínculo pedagógico, basado en la empatía, la orientación y la retroalimentación constante, se constituye en un factor decisivo para la consolidación del aprendizaje clínico y la seguridad profesional. Las trayectorias educativas previas también condicionan la adaptación a las prácticas y el desarrollo de competencias técnicas.
Se concluye que fortalecer la integración curricular, institucionalizar las tutorías clínicas y promover metodologías activas sustentadas en el aprendizaje situado son estrategias esenciales para optimizar el proceso formativo en Radiología. La investigación aporta una comprensión situada del aprendizaje teórico–práctico y destaca la importancia de considerar las dimensiones pedagógicas, emocionales y contextuales que intervienen en la formación universitaria