La política exterior argentina hacia los países emergentes del BRICS+ atravesó, entre marzo y septiembre de 2025, un período signado por la irrelevancia y la desconexión estratégica. Esta tendencia no es nueva, pero se profundizó de manera clara en el semestre analizado. Mientras el gobierno nacional consolidó un alineamiento casi exclusivo con Estados Unidos e Israel, se desdibujaron incluso aquellos vínculos que en etapas previas habían mostrado cierto dinamismo, como los intentos de avanzar en acuerdos económicos con India o con Emiratos Árabes Unidos. En este período, tales iniciativas fueron prácticamente inexistentes.