Este proyecto indaga sobre lo fragmentario como procedimiento de construcción para describir el proceso de cómo construimos nuestras memorias a partir de “pedazos de la vida”. Utilizando fotografías de archivo propio para la realización de matrices, lo que busco es materializar lo abstracto de los pensamientos al momento de reconstruir la memoria. Armar por medio de des-armar. Re-crear partiendo de lo existente. Transformar las formas y entrelazarlas para introducir al espectador en un espacio de jardín representado como instalación. La memoria es un jardín terrible, repleto de recuerdos incompletos y distantes, unidos en un tiempo sin tiempo, suspendido y eterno, que se rearma cada vez que queremos recordar.