Repensar a los medios masivos de comunicación, es decir, a las señales con sus tradicionales pantallas hoy multiplicadas y expandidas en diversos dispositivos, implica considerar su integración en un ecosistema mayor, fruto de la convergencia digital y en la que terminan siendo, mayoritariamente, un polo de producción y de realización, donde se encuentra el capital económico, el conocimiento técnico y artístico, articulándose en diferentes plataformas y formas de consumo audiovisual. Esto lo vemos centralmente y desde hace tiempo en la TV infantil. La convergencia plantea la necesidad de comprender de qué manera estas formas de producción implican nuevos sentidos, que no solo van a estar determinados por los discursos sino por la forma; por los usos que se plantean y se desarrollan.
Resulta interesante reflexionar sobre cómo las señales infantiles se integran en multiplataformas, consolidando narrativas transmedia, junto al desafío que implica abordar estos modos de interpelación y formación de subjetividades. Para esto, el análisis de productos específicos o las interacciones entre los sujetos y los dispositivos es apenas un punto de partida y es necesario analizar a las señales en su conjunto para pensar el tipo de relato que están construyendo, que va a estar entramado en toda la constelación de productos ficcionales, extraficcionales y/o extramediáticos.