Esta investigación, desarrollada en la Unidad Educativa “Ambato”, tuvo como objetivo principal analizar las percepciones de los docentes sobre la educación inclusiva y su implementación en la práctica pedagógica. En particular, se indagó cómo los docentes comprenden la inclusión, cómo valoran la formación recibida para atender la diversidad y de qué manera estas percepciones se reflejan en su labor cotidiana en el aula.
El estudio se desarrolló desde un enfoque mixto, que combinó métodos cuantitativos y cualitativos. Para la recolección de la información se aplicó una encuesta a los docentes de la institución y se realizaron entrevistas semiestructuradas, lo que permitió contrastar tendencias generales con experiencias y significados construidos desde la práctica. Esta estrategia metodológica facilitó una comprensión más amplia y contextualizada del fenómeno de la inclusión educativa.
Los resultados evidencian que, si bien existe un reconocimiento generalizado de la importancia de la educación inclusiva y una disposición favorable a su implementación, los docentes enfrentan múltiples condiciones que dificultan su desarrollo sostenido. Entre estas se destacan las limitaciones estructurales, como la escasez de recursos, el elevado número de estudiantes por aulas y la falta de acompañamiento especializado, así como la percepción de que la formación recibida no siempre responde a las demandas reales del aula.
Al mismo tiempo, el estudio pone en evidencia un compromiso docente significativo, expresado en actitudes de empatía, sensibilidad y vocación profesional, que sostiene las prácticas inclusivas aún en condiciones adversas. Estos hallazgos subrayan la necesidad de fortalecer el vínculo entre las políticas educativas, los procesos de formación docente y las condiciones concretas de trabajo en las escuelas, con el fin de que la inclusión educativa se consolide como una práctica viable, compartida y sostenible tanto para los estudiantes como para los docentes.