La presente investigación analiza las estrategias pedagógicas de inclusión digital implementadas en la educación básica superior dentro de un contexto rural, tomando como objeto de estudio a la Escuela Isaac Antonio Chico, ubicada en la parroquia Ricaurte, Ecuador. El problema central se fundamenta en la persistente desigualdad digital que afecta a las zonas rurales, donde la falta de infraestructura y conectividad limita el ejercicio pleno del derecho a la educación. En este escenario, el estudio busca comprender cómo la mediación docente y las decisiones metodológicas pueden transformar las limitaciones tecnológicas en oportunidades de aprendizaje significativo para los adolescentes del sector.
En cuanto a la metodología, se optó por un enfoque cualitativo de alcance exploratorio-descriptivo, utilizando el estudio de caso como estrategia principal. El proceso investigativo se desarrolló durante el periodo lectivo 2025-2026, empleando entrevistas semiestructuradas dirigidas a docentes y estudiantes de básica superior.
Los resultados revelan que la inclusión digital en la institución se sostiene fundamentalmente a través de la "resiliencia pedagógica". Los docentes despliegan estrategias creativas que incluyen el uso de recursos offline, el aprovechamiento máximo de la infraestructura existente mediante horarios rotativos y el fomento del aprendizaje colaborativo en grupos para suplir la escasez de equipos. No obstante, el análisis también identifica barreras críticas, donde el uso de la tecnología en el hogar es predominantemente recreativo y depende de dispositivos móviles compartidos, lo que limita la autonomía del estudiante.