En español
Los ácidos grasos (AG) son componentes estructurales y funcionales esenciales de la piel. Su perfil cualitativo y cuantitativo determina tanto el mantenimiento de la homeostasis cutánea como la aparición de desequilibrios que afectan el pH, la composición de la microbiota, la pérdida transepidérmica de agua y la integridad de la función barrera. La configuración molecular de los AG determina su afinidad como sustratos enzimáticos para la síntesis de mediadores biológicamente activos. Estos compuestos desempeñan un rol crítico en la patogenia de dermatosis inflamatorias crónicas, destacando su relevancia en la psoriasis.
La psoriasis vulgar, la forma más prevalente de la enfermedad, es una alteración inflamatoria crónica de la piel que está influenciada por factores genéticos y ambientales, que clínicamente se caracteriza por la formación de placas eritematosas, con abundante descamación en zonas expuestas y casi nula descamación en zonas oclusivas. La fisiopatología de la psoriasis se caracteriza por una respuesta inmune innata que altera el perfil de los ácidos grasos cutáneos. Esta desregulación metabólica impacta la composición de los fosfolípidos de las membranas celulares y de la matriz lipídica intercorneocitarios, derivando en las modificaciones funcionales típicas de la enfermedad.
En inglés
Fatty acids (FAs) are essential structural and functional components of human skin.Their qualitative and quantitative profile determines both the maintenance of cutaneous homeostasis and the emergence of imbalances affecting pH, microbiota composition, transepidermal water loss, and the integrity of the barrier function.At a molecular level, the configuration of FAs dictates their affinity as enzymatic substrates for the synthesis of bioactive mediators.These compounds play a critical role in the pathogenesis of chronic inflammatory dermatoses, most notably psoriasis.
Psoriasis vulgaris, the most prevalent form of the disease, is a chronic inflammatory skin disorder influenced by genetic and environmental factors. Clinically, it is characterized by erythematous plaques with profuse scaling in exposed areas, contrasted by minimal scaling in occlusive regions.The pathophysiology of psoriasis involves an innate immune response that alters the cutaneous fatty acid profile.This metabolic dysregulation impacts the composition of keratinocyte membrane phospholipids and the intercorneocyte lipid matrix, leading to the functional impairments typical of the disease.