El libro de Rosario Gómez Molla —que retoma aspectos centrales de su tesis doctoral— se inscribe en la historia social de las profesiones y en los estudios de género, indagando en la experiencia de las primeras generaciones de mujeres que, en la ciudad de La Plata, entre los años cincuenta y setenta, ingresaron a ámbitos jurídicos tradicionalmente masculinos: la abogacía, la escribanía y la judicatura. La autora evita una narración triunfalista. En cambio, se centra en las tensiones que atravesaron estas trayectorias: por una parte, el reconocimiento académico y profesional; por otra, las exigencias del mundo doméstico y del cuidado. El interrogante central del libro —qué significaba ser mujer en espacios de prestigio y autoridad jurídica— se aborda desde un sólido trabajo de archivo (registros universitarios, estadísticas profesionales, documentos institucionales) y, sobre todo, a partir de testimonios orales de las protagonistas.