La agricultura es una de las principales actividades económicas de nuestro país y es responsable de diversas problemáticas ambientales, de las cuales se destacan el uso de grandes cantidades de plaguicidas y su efecto sobre la biota no-blanco. La dinámica ambiental de los plaguicidas se ha estudiado principalmente en términos de concentraciones analíticas, en lugar de la toxicidad resultante, que es lo que en última instancia más importa cuando se trata de proteger la biota. Los insecticidas neonicotinoides como el acetamiprid se encuentran entre los más utilizados en la actualidad para el control de plagas. Conocer la distribución de la toxicidad de este producto e identificar las variables que la afectan permite tomar decisiones de manejo para proteger los ecosistemas asociados a los sistemas agrícolas.
En el presente estudio se analizó la distribución y movilidad de la toxicidad de acetamiprid en un suelo apto para uso agrícola, en condiciones de presencia y ausencia de vegetación herbácea. Se trabajó en una escala de laboratorio ampliada que permitió controlar las variables y a su vez estudiar condiciones próximas a un escenario real de campo. Se encontró toxicidad significativa en el agua de escorrentía y lixiviado, sin observar diferencia significativa en presencia o ausencia de vegetación. Se concluyó que la toxicidad del acetamiprid se moviliza en la matriz acuosa, pudiendo causar pulsos de toxicidad aguda sobre la biota acuática en cuerpos de agua superficiales y subterráneas.