Asevera Kaufmann. (Traite de Therapeutique Veterinaire, 1910, pág. 685,) que durante la acción de la Escopolamina, los animales, sobre todo el perro y el caballo, se encuentran muy agitados, presentando cierta hiperestesia auditiva, al mismo tiempo que un debilitamiento de la visión, añadiendo más adelante que, en el hombre, el Bromhidrato de escopolamina a muy débil dosis, produce una ligera acción hipnótica, pero que ésta acción no se observa en los animales. Rosello, (Tomo II, Fasc. I, pág. 233, Tratado de terapeútica, 1921,) afirma que dicha droga sola, no es hipnótica en el animal. Cerbelaud (Manuel Veterinaire, 1922, pág. ,) dice que es un sedativo nervioso, empleado sobre todo para reforzar los efectos hipnóticos de la morfina. Administrada asociada a esta en inyecciones y dos horas antes de la operación, disminuye la dosis de Cloroformo en cuatro o cinco sextas partes, no vomitando los caninos al despertar, y los otros animales no quedando deprimidos, y agrega, que se la puede prescribir sola, como hipnótica y sedativa del sistema nervioso central, en estados agitados, convulsivos y espasmódicos.