El desarrollo de software enfrenta desafíos crecientes relacionados con la comprensión profunda de las necesidades de los usuarios y la generación de soluciones innovadoras en contextos cambiantes. En este escenario, Design Thinking (DT) ha sido adoptado como un enfoque centrado en las personas que aporta valor especialmente en las etapas iniciales del ciclo de desarrollo. Sin embargo, la literatura evidencia que, aunque se documenta qué recursos (métodos) de DT se utilizan, existe una limitada exploración respecto a los criterios y factores contextuales que orientan su selección. Esta brecha genera dificultades para su integración estratégica en proyectos reales de software. El presente trabajo plantea un abordaje metodológico para la construcción y validación de una guía de buenas prácticas orientada a la selección e integración contextualizada de recursos (métodos) de DT en Ingeniería de Software.