El género Geoblasta fue creado en 1891 por Barbosa Rodríguez basándose en un material del sur del Brasil que llamó Geoblasta teixeirana. En 1895, Cogniaux sinonimiza el género Geoblasta con Chloraea sin aportar para ello razón alguna. La especie pasa a llamarse Chlomea teixeirana (Barb. Rodr.) Cogn. En 1878 había sido creada Chloraea pennicillata Reichb. f. sobre material obtenido en la Expedición del Capitán Wilkes a Tierra del Fuego. En 1881 J. Hieronymus crea Chloraea bergii basándose en material recogido en el sur de la provincia de Buenos Aires (Carmen de Patagones) por el Dr. Carlos Berg, y por último, en 1887 Kranzlin crea Chloraea arechavaletae basándose en un material recogido por Gibert en Montevideo, Uruguay. En 1940, Hoehne reúne todos estos nombres bajo Chloraea pennicillata por considerar que se trata de la misma especie. Al mismo tiempo, en una observación al pie, sugiere que quizá podría concordarse con el criterio de Barbosa Rodríguez en cuanto ala separación de esta especie, del género Chloraea, pues observa que las diferencias entre la misma y el resto del género Chloraea son mayores que las existentes entre los géneros Chloraea y Asarca (hoy Gavilea) y propone para el supuesto caso que alguien lo intente que el nombre de la entidad sea Geoblasta pennicillata (Reichb. f.) Hoehne.