Tanto para el ser humano como para el resto de los seres vivos, el agua es un elemento indispensable, no solo para las funciones biológicas básicas, sino también para el desarrollo de prácticamente todas las actividades que sustentan la vida. Su importancia como recurso vital es incuestionable. Aunque el agua cubre aproximadamente el 72% de la superficie terrestre, solo una pequeña fracción es apta para el consumo humano. De toda el agua existente en el planeta, menos del 0,7% se encuentra en ríos y lagos, donde reúne las condiciones físicas y químicas adecuadas para su uso en alimentación, higiene, agricultura e industria.
En este capítulo se tratan los temas de su clasificación, características, problemas y depuración natural.