A lo largo de la historia, los conflictos armados han repercutido drásticamente en la población civil y sus bienes, en la mayoría de los casos, generando consecuencias devastadoras e irreparables. El medioambiente no ha sido la excepción; de hecho, podríamos afirmar que éste siempre ha quedado en último plano durante el desenvolvimiento de las hostilidades.
Si bien el derecho internacional humanitario (en adelante DIH) ha desempeñado –y desempeña– un rol fundamental para la limitación de métodos y medios de combate durante los conflictos armados, la regulación existente tendiente a proteger al medioambiente y los recursos naturales en contextos de hostilidades es escasa.
Garantizar una protección efectiva al espacio natural durante los conflictos armados se convirtió, en este último tiempo, en un imperativo para la comunidad internacional, no solo por los efectos irreversibles que causa el empleo de ciertas armas o métodos de combate para el ecosistema y la biodiversidad, sino también por las grandes repercusiones que tiene su afectación para la población civil.
En el presente artículo, se aborda la problemática desde el conflicto armado no internacional que acontece en Colombia, haciendo hincapié en una de las consecuencias particulares que dicho conflicto generó en el medioambiente: el desplazamiento forzado interno de la sociedad civil.
Finalmente, se brindará una aproximación de la regulación existente en el DIH sobre la protección del medioambiente durante los conflictos armados. La metodología empleada para tales objetivos está basada en un análisis metodológico cualitativo, a partir de la evaluación de informes elaborados por organismos internacionales, jurisprudencia, como así también del estudio de producciones doctrinarias en la materia. Asimismo, se efectúa un relevamiento de fuentes normativas vinculadas con la temática a investigar.