El progresivo deterioro y/o reemplazo de ambientes naturales por antrópicos están llevando en las últimas décadas a una acelerada pérdida de la biodiversidad local y regional. Entre la biota sensible a estos cambios están los moluscos, continentales y marinos. Si bien en el Cono Sur de América Latina, las investigaciones malacológicas se han incrementado significativamente, no se ha trabajado en forma integrada sobre el pool de especies, reales o potenciales, que se encuentran amenazadas o en riesgo de extinción.