Esta investigación analiza la relación entre las trayectorias de vida de mujeres cuidadoras y sus experiencias de aprendizaje en el programa de Cuidado Básico a Personas con Dependencia Funcional, ofrecido por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en la Regional Bolívar. A través de un enfoque cualitativo, se indaga cómo estas mujeres, que han ejercido labores de cuidado de forma informal y sin reconocimiento previo, enfrentan múltiples barreras para retomar su proceso educativo, tales como la discontinuidad escolar, la sobrecarga doméstica, los estereotipos de género y la rigidez de los programas formativos. El estudio evidencia tensiones entre sus saberes empíricos y la estructura uniforme de la formación profesional, identificando la necesidad de diseñar estrategias pedagógicas inclusivas que reconozcan sus conocimientos previos, su experiencia acumulada y sus contextos de vida. Los hallazgos muestran que incorporar sus trayectorias personales en el diseño curricular, fomentar la reflexión crítica y aplicar metodologías adaptadas no solo mejora el aprendizaje, sino que transforma su identidad como aprendices y cuidadoras. En este sentido, la tesis aporta elementos para fortalecer la perspectiva de género y justicia social en la educación del SENA, destacando el papel fundamental de las mujeres cuidadoras en el tejido social y reivindicando la formación profesional como una herramienta de empoderamiento, inclusión y transformación personal y colectiva.