Las investigaciones sobre la fundación del Fuerte Independencia en 1823 (ciudad de Tandil) han permitido avanzar en el conocimiento de las sociedades de frontera, logrando tener una visión diferente de los enclaves fronterizos, donde los eurocriollos (militares y población civil) interactuaron con las comunidades originarias.
El estudio de los cañones de la fortificación reviste especial importancia para el conocimiento del su uso en la frontera al sur del río Salado en la primera mitad del siglo XIX. Las baterías transportadas desde la zona del puerto de Buenos Aires al interior de la región pampeana fueron parte del convoy dirigido por el fundador, Martín Rodríguez, para el emplazamiento de la fortificación.
Se exponen los resultados del análisis de fuentes documentales y de las piezas de artillería registradas como patrimonio histórico de la ciudad. El trabajo interdisciplinario concretado por arqueólogos, historiadores y físicos, especializados en metales, permitirá reconstruir parte de la historia de estas piezas de artillería en momentos de cumplir el bicentenario de la fundación de la ciudad.
Estas investigaciones han permitido ampliar el conocimiento de las sociedades de frontera del siglo XIX y establecer las funciones de los enclaves fronterizos que propiciaron el ingreso de inmigrantes eurocriollos para articular con comunidades originarias. Las intervenciones han generado un resurgimiento del patrimonio histórico de la fundación de la ciudad, resignificando lugares y piezas arqueológicas desarrollando un conocimiento integral de las relaciones interétnicas en la época fundacional.