Desde mediados de la década de los noventa, en la Argentina, estudios puntuales y esporádicos de sitios de períodos históricos (como las misiones jesuíticas, Santa Fe La Vieja, La Vuelta de Obligado, etc.) se convirtieron en un campo disciplinar específico, fluctuante y fragmentario pero cada vez más evolucionado. Por el carácter mismo de los vestigios investigados se constata una convergencia necesaria pero no librada de controversias. Esta presentación analiza algunas.
La convergencia más problemática tiene lugar con la historiografía pero existen otras que, aunque parezcan lejanas, están implícitas como las vinculadas a las ciencias y filosofía políticas, a las ciencias jurídicas, a la sociología de la cultura, a la arquitectura, el urbanismo y otras. Las examinaré con el propósito de intentar una arqueología crítica, es decir, un tratamiento analítico y epistémico de las cuestiones que competen a la histórico-arqueología en su actual nivel de desarrollo.