Las aplicaciones distribuidas han revolucionado las prácticas de desarrollo de software al descentralizar los componentes, facilitar la escalabilidad y permitir la agilidad en el diseño y despliegue de sistemas. Si bien muchos problemas presentes al principio se resolvieron, otros como la pérdida de control, la seguridad, la comunicación eficiente entre componentes y la tolerancia a falla aún siguen sin resolverse completamente, lo cual la presentan como un área de investigación desafiante. Además, los entornos distribuidos pueden ocasionar otros problemas adicionales, como sincronización, escalabilidad, consistencia, optimización del rendimiento, entre otros. Los microservicios son arquitecturas de software esenciales para aplicaciones distribuidas modernas, pero requieren un enfoque disciplinado en diseño, seguridad, observabilidad y automatización. Adoptar buenas prácticas permite superar los retos técnicos y construir sistemas más robustos y sostenibles. El presente proyecto tiene por objetivo analizar y definir un conjunto de mejores prácticas para el diseño, implementación y mantenimiento de aplicaciones distribuidas basadas en arquitectura de microservicios, considerando los principales desafíos técnicos actuales.