Aproximadamente, el 99% de los hongos potencialmente patógenos tiene su hábitat vinculado al suelo, al agua, vegetales, materia orgánica en descomposición, etc., de allí la importancia y vigencia del concepto de Una Salud para comprender la estrecha interacción entre el ambiente, el patógeno y el hospedador. Mientras que los virus y las bacterias prevalecen como agentes etiológicos de enfermedades infecciosas a nivel global, las patologías fúngicas parecen ser menos evidentes. En las últimas décadas, tanto las infecciones como los procesos alérgicos y tóxicos asociados con hongos ocupan un lugar importante en salud.