La construcción del objeto de estudio es una de las etapas más complejas y decisivas del proceso de investigación, ya que define qué se va a analizar y desde qué perspectiva. No se trata simplemente de elegir un tema, sino de problematizarlo y delimitarlo. Un error frecuente en investigaciones iniciales es trabajar con temas demasiado amplios (por ejemplo, "el deporte”, "el fútbol” o "los medios deportivos”), lo que dificulta el análisis. El objeto de estudio, en cambio, implica un recorte específico que vuelve investigable ese tema.