Los meteoritos tienen propiedades químicas y mineralógicas que permiten distinguirlos de las rocas terrestres. A grandes rasgos los meteoritos se dividen en rocosos y ferrosos. A su vez, estos se subdividen en varias clases. La mayoría de los meteoritos tienen rasgos químicos que los diferencian de las rocas de la corteza terrestre. Ellos son mucho más ricos en elementos como el iridio (Ir), el osmio (Os) y el renio (Re).
En el registro geológico de nuestro planeta hay evidencias de grandes impactos de meteoritos con consecuencias devastadoras como las extinciones masivas, un ejemplo es el límite entre los periodos Cretácico y Terciario (KT), reconocido por el alto contenido de Iridio en los sedimentos. [1] Las muestras empleadas en este estudio han sido aportadas por la División de Mineralogía, Petrología y Sedimentología del Museo de la Plata (Dra. Silvia Ametrano), se corresponden a posibles meteoritos encontrados en las Provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.