Como desarrollamos en el capítulo anterior, las variables de exposición que podemos modificar desde el dispositivo cámara son: la velocidad de obturación, el diafragma y la sensibilidad. Aunque también podemos agregar un filtro ND para variar la cantidad de luz, éste no altera la estética de la imagen. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿por qué debería priorizar una variable por sobre otra? ¿Generará el mismo efecto plástico si abrimos el diafragma que si subimos la sensibilidad? ¿Cómo influye dicha elección en la narrativa? A lo largo de este capítulo, abordaremos cómo cada variable incide en la plástica del plano, se analizarán sus implicancias técnicas, narrativas y estéticas.