A lo largo del siglo XIX en el espacio de frontera bonaerense comprendido entre los hispano-criollos y los indígenas se suscitaron diversas situaciones de conflicto. En este contexto histórico, la expresión material de tal estado de conflicto -tanto latente como efectivo- estuvo configurada por la presencia de asentamientos militares tales como fuertes y fortines (Gómez Romero y Spota, 2006). Estos establecimientos se erigieron como puntos estratégicos para el control del espacio y a su vez -tal es el caso del Fuerte Cruz de Guerra (1828-1859)- como centros logísticos militares. El conflicto de frontera tuvo varios actores principales: militares, grupos indígenas y, en medio de estos, habitantes civiles de esos espacios fronterizos (pobladores rurales, comerciantes, etc.). La mencionada situación se manifestó en pugnas que llevaron al enfrentamiento armado entre parcialidades étnicas antagónicas, así como al interior de los diferentes grupos étnicos y/o político-sociales. En más de 30 años de ocupación, el Fuerte Cruz de Guerra fue testigo de este tipo de situaciones.
En este trabajo exponemos los resultados de la investigación arqueológica- histórica del Fuerte Cruz de Guerra, localizado en el partido de 25 de Mayo, Provincia de Buenos Aires.